{"id":1149,"date":"2020-11-02T19:49:27","date_gmt":"2020-11-02T19:49:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/?p=1149"},"modified":"2021-04-13T08:32:39","modified_gmt":"2021-04-13T08:32:39","slug":"la-buena-semilla","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/?p=1149","title":{"rendered":"La buena semilla"},"content":{"rendered":"\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s, Ana Rosa Dur\u00e1n nos obsequia con un cuento alusivo al Festival, este a\u00f1o con la tierra como tem\u00e1tica principal, completando el ciclo de los cuatro elementos. Tras <em>El tesoro m\u00e1s preciado: el agua<\/em> (2017), <em>El ni\u00f1o de aire<\/em> (2018) y <em>La hoguera m\u00e1gica<\/em> (2019), llega ahora <em>La buena semilla<\/em> (2020).<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">\u00ab<em>Este cuento est\u00e1 escrito especialmente para el Festival Internacional del Cuento de Los Silos, que este a\u00f1o 2020 celebra su XXV edici\u00f3n. Para m\u00ed, como vecina de Los Silos, es un orgullo poder realizar mi humilde aportaci\u00f3n al festival, colocando otro granito de arena en esta gran monta\u00f1a construida durante todos estos a\u00f1os por tantas personas: director, colaboradores, contadores de cuentos venidos de tantos pa\u00edses, ilustradores, escritores\u2026..<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Pero, sin duda, para m\u00ed los grandes protagonistas son los ni\u00f1os y ni\u00f1as que participan y disfrutan de este maravilloso festival. Para ellos y ellas va dedicado este cuento. Espero que les guste y que sientan ilusi\u00f3n por la lectura. Porque ese, sin duda, es mi objetivo. Muchas gracias\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<h2>La buena semilla<\/h2>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda una vez un peque\u00f1o y humilde pueblo de campesinos. All\u00ed viv\u00eda Gabriel con sus padres, sus hermanos y su abuela. Era un ni\u00f1o bueno y trabajador. A sus 12 a\u00f1os ya sab\u00eda lo duro que era el trabajo en el campo. Y compaginaba como pod\u00eda la escuela y ayudar a sus padres en las tareas agr\u00edcolas. Su padre, desde muy peque\u00f1o, le hab\u00eda ense\u00f1ado lo importante que era la tierra para su supervivencia, y que hab\u00eda que cuidarla para que les diese buenas cosechas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l hab\u00eda heredado una parcela de tierra, de buena tierra, la cual dedicaba al cultivo de verduras, hortalizas y frutales. Cuando recolectaba sus cosechas, vend\u00eda sus productos en el pueblo. Ten\u00eda un peque\u00f1o y viejo furg\u00f3n que cargaban con su mercanc\u00eda para transportarla. Gabriel siempre que pod\u00eda acompa\u00f1aba a su padre. Y le encantaba escuchar c\u00f3mo este anunciaba cantando sus productos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hoy llevo tomates, calabazas, papas, pimientos\u2026 An\u00edmense a comprar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Su padre le contaba a Gabriel lo agradecido que estaba de que su abuelo le hubiera dejado en herencia aquel terreno ya que, gracias a ello, pod\u00edan tener su comida, y adem\u00e1s vender buena parte de la cosecha.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014La tierra, hijo, es como nuestra madre, porque nos proporciona el alimento. Si la cuidas y atiendes con cari\u00f1o, ella te da lo que necesitas para vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel ayudaba todo lo que pod\u00eda, sinti\u00e9ndose \u2014como era el hijo mayor\u2014 un tanto responsable de sus hermanos menores. Ten\u00eda tres: Pedro, Antonio y Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Viv\u00edan en una casita modesta, donde ten\u00edan solo lo necesario, pues depend\u00edan todos del trabajo de su padre y las cosechas no siempre se daban bien. Pero eran muy felices.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel siempre estaba contento. Era un ni\u00f1o muy positivo y alegre. Y contagiaba su alegr\u00eda a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00edan tambi\u00e9n un gallinero al lado de su casa y una pocilga con\u00a0los cerdos. A Gabriel le encantaban los animales y se encargaba todos los d\u00edas de echarles la comida. Tambi\u00e9n recog\u00eda en una cesta los huevos que pon\u00edan las gallinas. Se pasaba buenos ratos observ\u00e1ndolos y les pon\u00eda nombres a todos \u00a1Qu\u00e9 divertido! La gallina Cata, el gallo Federico y el cerdito Pipo.<\/p>\n\n\n\n<p>Su abuela Isa, con los huevos frescos hac\u00eda un delicioso bizcocho cuyo aroma le parec\u00eda a Gabriel el mejor de los perfumes. \u00c9l y sus hermanos esperaban pacientemente a que estuviese fr\u00edo para coger un trozo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Abuela, muchas gracias. Eres la mejor cocinera del mundo \u2014le dec\u00eda Gabriel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Anda zalamero \u2014le dec\u00eda con una gran sonrisa su abuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed transcurr\u00eda la vida en aquel pueblecito. La mayor\u00eda de familias eran como las de Gabriel. Se dedicaban a las labores del campo o la ganader\u00eda.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Su mejor amigo, Alonso, ayudaba a su padre en el pastoreo de las ovejas. A veces, Gabriel le acompa\u00f1aba y ambos se lo pasaban muy bien vi\u00e9ndolas pastar en los prados. El padre de Alonso siempre iba guiando a sus ovejas para que ninguna se perdiese, y en esa tarea le ayudaba su fiel perro, un precioso pastor alem\u00e1n. Mientras las ovejas pastaban, ellos se sentaban tranquilamente a charlar y jugar con Merl\u00edn, que as\u00ed se llamaba el perro guardi\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>El padre de su amigo sacaba de su morral unos bocadillos de delicioso queso hecho con la leche de sus ovejas. Qu\u00e9 ratos m\u00e1s agradables pasaban contando historias, chistes, an\u00e9cdotas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se acercaba el invierno y este promet\u00eda ser muy duro, seg\u00fan los pron\u00f3sticos de las personas mayores, que casi nunca se equivocaban. Lo cual significar\u00eda que nevar\u00eda mucho y las heladas estropear\u00edan buena parte de sus cosechas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\/as ni\u00f1os\/as ya hab\u00edan empezado a coger sus chaquetas y bufandas para ir a la escuela.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel y sus hermanos sal\u00edan de casa muy temprano todas las ma\u00f1anas para ir al colegio. Siempre iban cantando alegres canciones infantiles que amenizaban el largo trayecto hasta llegar a la escuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Y tal y como vaticinaban los mayores del lugar, lleg\u00f3 el invierno con toda su crudeza, llov\u00eda con fuerza, las temperaturas bajaron much\u00edsimo y empez\u00f3 a nevar.<\/p>\n\n\n\n<p>En casa ten\u00edan siempre encendida la chimenea y los ni\u00f1os ayudaban a su padre a colocar bien apilados los troncos de los \u00e1rboles que utilizaban para ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus padres estaban muy preocupados, pues el invierno estaba siendo muy fuerte, y eso afectar\u00eda bastante a sus cultivos. Pero no pod\u00edan hacer otra cosa que esperar y pasarlo de la mejor manera posible.<\/p>\n\n\n\n<p>A los ni\u00f1os, en cambio, les encantaba que nevara. Se lo pasaban en grande haciendo bolas de nieve que se lanzaban unos a otros y construyendo mu\u00f1ecos. \u00a1Era tan divertido! Hab\u00eda d\u00edas que no pod\u00edan ir al colegio cuando el tiempo estaba peor.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que pasaban muchos d\u00edas en casa, al calor del fuego y en compa\u00f1\u00eda de su familia. La abuela les contaba cuentos fant\u00e1sticos que los ni\u00f1os escuchaban con mucha atenci\u00f3n. El padre se entreten\u00eda fabricando objetos de madera para usar en casa y en el campo. Y la madre tej\u00eda gruesas chaquetas de lana para que los ni\u00f1os pudiesen abrigarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed, entre el fr\u00edo, la lluvia, la nieve, los d\u00edas en casa, los guisos ricos y calentitos que preparaba la madre, los cuentos de la abuela Isa y las historias que contaba su padre, pas\u00f3 el invierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Y t\u00edmidamente hizo su aparici\u00f3n la primavera. Y efectivamente, tal como presagiaba su padre, el estado de los terrenos era lamentable. Y la cosecha estaba pr\u00e1cticamente perdida. Gabriel trataba de animar a su padre, pero este se mostraba muy apenado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pap\u00e1 no te preocupes. Volveremos a plantar todo de nuevo y seguro que el a\u00f1o pr\u00f3ximo ser\u00e1 mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Si, hijo. Pero nos espera una \u00e9poca muy dura. T\u00fa sabes que vivimos de nuestros cultivos. Y ahora no podr\u00e9 ni siquiera comprar nuevas semillas para sembrar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Todos ayudaremos \u2014dijo Gabriel\u2014, yo puedo buscar trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ni hablar. Ya ayudas bastante. Y no puedes faltar a la escuela.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Lo har\u00e9 en los ratos que tenga libres pap\u00e1. Te prometo que no descuidar\u00e9 mis tareas del colegio.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed fue como el peque\u00f1o empez\u00f3 a trabajar para ayudar a sus padres. El padre de su amigo Alonso le dio empleo en su queser\u00eda. Gabriel ten\u00eda una vieja bicicleta y en ella, por las tardes, llevaba los quesos que ten\u00edan encargados. Ese era su trabajo, el reparto de los quesos a los vecinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Una ma\u00f1ana, mientras iba con sus hermanos a la escuela, al pasar delante de la iglesia, vieron a un mendigo sentado en las escalinatas pidiendo limosna. Y a unos chicos que iban tambi\u00e9n camino del colegio, burl\u00e1ndose cruelmente de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Eh, t\u00fa, viejo: ponte a trabajar, as\u00ed podr\u00e1s ganar tu dinero \u2014dec\u00eda uno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Deber\u00eda darte verg\u00fcenza, ah\u00ed sentado pidiendo. Si esperas que te d\u00e9 algo, est\u00e1s muy equivocado. Y sacando el bocadillo que llevaba en su mochila para el recreo, se lo ense\u00f1\u00f3 al pobre se\u00f1or, y le dijo: \u00abMira mi bocadillo, \u00bfte gusta? Pues es m\u00edo. Ja, ja, ja.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ja, ja, ja \u2014 se ri\u00f3 el otro ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel no pod\u00eda soportar esta crueldad, y les dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Dejen al pobre se\u00f1or en paz. \u00bfEs que no tienen coraz\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY a ti que te importa? \u2014Le dijo uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Claro que me importa. Este se\u00f1or est\u00e1 pidiendo ayuda. Est\u00e1 pasando un mal momento. \u00bfY ustedes encima se r\u00eden?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Venga v\u00e1monos, no hagamos caso de este tonto; ja, ja, ja.<\/p>\n\n\n\n<p>Y se alejaron de all\u00ed como si nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel sac\u00f3 de su mochila el trozo de bizcocho que llevaba para el recreo y se lo ofreci\u00f3 al mendigo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Se\u00f1or, no tengo dinero para darle. Pero, por lo menos, podr\u00e1 comer algo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Muchas gracias, muchacho. Pero no puedo aceptarlo, me est\u00e1s dando a m\u00ed tu desayuno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Por favor \u2014insisti\u00f3 Gabriel\u2014.  Yo ya tom\u00e9 algo en casa antes de salir. No se preocupe.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Gracias hijo \u2014dijo el se\u00f1or\u2014, me has demostrado que tienes un gran coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Le gustar\u00e1 mucho. Mi abuela hace un bizcocho riqu\u00edsimo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No lo pongo en duda. Muchas gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Que pase un buen d\u00eda, se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Y los ni\u00f1os reanudaron su camino a la escuela. Pero el mendigo llam\u00f3 de nuevo a Gabriel y este retrocedi\u00f3 unos pasos hasta llegar de nuevo junto a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo tambi\u00e9n tengo algo para ti \u2014le dijo mientras buscaba en el bolsillo de su viejo abrigo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, no hace falta que me d\u00e9 nada, se\u00f1or. De verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Tienes un coraz\u00f3n enorme, Gabriel. Y eso merece un premio.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel lo miraba sorprendido. Parec\u00eda como si aquel pobre hombre lo conociera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00e9 que t\u00fa y tu familia est\u00e1n pasando dificultades con sus cosechas, y que el invierno est\u00e1 siendo duro y lo han perdido casi todo. Y, aun as\u00ed, me has ayudado a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo sabe usted eso, se\u00f1or? No nos conocemos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bueno, este es un pueblo peque\u00f1o, y uno se entera de todo. Toma, esto es para ti.<\/p>\n\n\n\n<p>Y le dio al ni\u00f1o una bolsita, que este cogi\u00f3 agradecido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Esta bolsita contiene unas semillas. Son muy buenas, pl\u00e1ntalas y te dar\u00e1n una buena cosecha. Te doy mi palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Se lo agradezco mucho, se\u00f1or. Pero, \u00bfy usted? \u00bfPor qu\u00e9 no las planta\u00a0y tendr\u00e1 comida? Usted las necesita m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Porque son unas semillas especiales que yo debo regalar a una persona con un coraz\u00f3n de oro como el tuyo. Y cr\u00e9eme, muchacho, que eso no es f\u00e1cil de encontrar: vas a la escuela, ayudas a tu familia, hasta trabajas por las tardes. Yo lo s\u00e9 todo. \u00bfNo te mereces t\u00fa un premio?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No lo s\u00e9, se\u00f1or. Yo solo intento ayudar a mi padre en lo que puedo; est\u00e1 muy triste por la p\u00e9rdida de la cosecha de este a\u00f1o.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Lo s\u00e9, as\u00ed que acepta las semillas. Ver\u00e1s qu\u00e9 bien se dar\u00e1 la pr\u00f3xima cosecha.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Gracias, se\u00f1or. Muchas gracias. Espero verle otra vez y contarle c\u00f3mo ha ido todo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014De acuerdo, nos veremos. Adi\u00f3s, ni\u00f1os. Que les vaya bien en la escuela. No se entretengan m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel en la escuela ese d\u00eda estaba un poco distra\u00eddo, pensaba en el mendigo y en su generosidad. Y de vez en cuando met\u00eda la mano en la mochila y tocaba la bolsita de las semillas para asegurarse que segu\u00edan en su sitio. Sent\u00eda que era como un tesoro que no pod\u00eda perder.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3 a casa, fue enseguida a contarle a su padre, que estaba en los terrenos, lo que hab\u00eda sucedido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pap\u00e1. Mira aqu\u00ed est\u00e1 la bolsita con las semillas. \u00bfQu\u00e9 te parecen?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Gabriel, son unas semillas diferentes a las que he utilizado hasta ahora. Habr\u00e1 que probar. Tenemos que acondicionar primero la tierra, prepararla bien, y luego plantaremos las semillas, a ver si son tan buenas como dice ese se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed lo hicieron. Durante unos d\u00edas, su padre se dedic\u00f3 a limpiar bien la tierra y a formar los surcos donde plantar\u00edan aquellas semillas distintas de las que sol\u00edan usar. Eran de varios colores: rojizas, marrones, verdes, ocre, amarillas\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el fin de semana, Gabriel y su padre se dedicaron a plantar con esmero las semillas, separ\u00e1ndolas por colores.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando terminaron, se miraron uno al otro, como si estuvieran diciendo \u00ab\u00a1suerte!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bueno, hijo, ya hemos hecho nuestro trabajo. Ahora, a esperar. A finales de agosto o septiembre ser\u00e1 el tiempo de la recogida. Ya veremos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ir\u00e1 bien, pap\u00e1. El se\u00f1or me lo dijo tan seguro que conf\u00edo en su palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ojal\u00e1 sea as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaron unos meses muy dif\u00edciles. Estaban escasos de todo en casa. Gracias a los cerdos y gallinas que les proporcionaban carne y huevos. Gabriel, de vez en cuando, llegaba a casa con un queso que le regalaba el padre de su amigo. Su madre iba a ayudar en la panader\u00eda y a cambio tra\u00eda el pan a casa, mientras que su padre vend\u00eda algunas piezas de madera y aportaba algo a la familia. Y as\u00ed fueron pasando ese tiempo en que no ten\u00edan sino lo justo para sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel se acordaba de aquel se\u00f1or que le hab\u00eda regalado las semillas para cultivar. \u00bfEstar\u00eda bien? No le hab\u00eda vuelto a ver. Ojal\u00e1 tuviese raz\u00f3n y tuvieran buenas cosechas este a\u00f1o. Realmente lo necesitaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre ya estaba admirado por el aspecto de las peque\u00f1as plantas que iban creciendo en sus tierras. Estaban muy sanas y fuertes. Las cuidaba con mimo y confiaba en que de verdad ese a\u00f1o tuvieran otra suerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaba el tiempo y segu\u00edan creciendo las hermosas calabazas, los tomates, zanahorias, las doradas pi\u00f1as de ma\u00edz, pimientos, habichuelas; los \u00e1rboles frutales ya estaban cargados de fruta y las papas alcanzando su punto para recogerlas. La verdad que era un verdadero espect\u00e1culo contemplar sus terrenos. Sin duda alguna, las semillas que aquel buen hombre le hab\u00eda dado a Gabriel eran muy buenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y lleg\u00f3 el momento de la recogida de la cosecha. Toda la familia estaba en el campo trabajando. Qu\u00e9 buenos y abundantes productos ten\u00edan ese a\u00f1o. Mejor que nunca. Trabajaron durante d\u00edas para recolectar todo. Llevaban frutas y verduras en su furg\u00f3n y lo iban almacenando en su granero, todo muy bien colocado. Cuando terminaron, observaron todo satisfechos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, separar\u00edan todo lo que necesitaban para su propio consumo y el resto lo vender\u00edan como hac\u00edan siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel guard\u00f3 la bolsita de las semillas. Estaba vac\u00eda, pero le daba pena tirarla. Pens\u00f3 que as\u00ed tendr\u00eda un recuerdo de aquel pobre mendigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 ganas ten\u00eda de verle de nuevo. Le dir\u00eda lo agradecidos que estaban \u00e9l y su familia por sus cosechas. Y le llevar\u00eda una caja llena de verdura y fruta para \u00e9l. Ojal\u00e1 le viese pronto.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, les hab\u00eda hecho un gran regalo. Gracias a su generosidad, ahora hab\u00eda comida en casa y gracias a la venta de los productos ten\u00edan suficiente dinero para cubrir sus necesidades b\u00e1sicas. No pod\u00edan estar m\u00e1s contentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel ya no necesitaba trabajar por las tardes, con lo que se pod\u00eda dedicar solo a estudiar y jugar, como cualquier ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, de camino a la escuela, Gabriel y sus hermanos se llevaron una grata sorpresa. All\u00ed, en el mismo lugar donde lo vieron la otra vez, estaba el mendigo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hola, se\u00f1or. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1? Yo ten\u00eda muchas ganas de verle.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hola, Gabriel. Yo tambi\u00e9n me alegro mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Quer\u00eda darle las gracias de parte de toda mi familia por las semillas que me regal\u00f3. Hemos tenido una muy buena cosecha, bueno, la mejor que podemos recordar.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me alegro much\u00edsimo. Es que esas semillas son especiales.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ya lo creo \u2014contest\u00f3 el ni\u00f1o\u2014. \u00bfMa\u00f1ana estar\u00e1 usted aqu\u00ed? As\u00ed mi padre podr\u00e1 traer en su furgoneta una cesta con frutas y verduras\u00a0\u00a0para usted.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Muchas gracias, hijo. Eres un gran chaval. Y te lo agradezco de coraz\u00f3n, pero ya ma\u00f1ana no estar\u00e9 por aqu\u00ed.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfNo? \u2014pregunt\u00f3 con expresi\u00f3n triste Gabriel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, Gabriel, mi misi\u00f3n en este pueblo ha terminado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfMisi\u00f3n? No le entiendo, se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bueno, yo ten\u00eda que premiar a alguien con gran coraz\u00f3n, y esa persona eres t\u00fa. Por eso te regal\u00e9 mis semillas especiales.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Y yo estoy muy agradecido, se\u00f1or. Pero me da pena que no le volvamos a ver por aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Gracias. Pero yo tengo que seguir mi camino y continuar premiando a aquellas personas que lo merezcan.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Lo comprendo. Est\u00e1 bien. Quiero que sepa que no le olvidar\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo tampoco a ti. Sigue siendo como t\u00fa eres, noble y generoso. No cambies nunca. Adi\u00f3s, Gabriel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Adi\u00f3s y muchas gracias \u2014se despidi\u00f3 el ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3 a casa despu\u00e9s del colegio, Gabriel cont\u00f3 a su familia el encuentro que hab\u00eda tenido con aquel hombre tan generoso y c\u00f3mo se hab\u00edan despedido. Todos quedaron apenados por no haber podido agradecerle lo que hab\u00eda hecho por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel no dejaba de pensar en el pobre mendigo y en las palabras que le hab\u00eda dicho. Se fue a su habitaci\u00f3n y abri\u00f3 el caj\u00f3n de su armario, donde ten\u00eda guardada la bolsita vac\u00eda. Y entonces sucedi\u00f3 algo realmente incre\u00edble: \u00a1la bolsita estaba\u00a0repleta de semillas\u00a0iguales a las que le hab\u00eda regalado la primera vez. El ni\u00f1o no sal\u00eda de su asombro; se frot\u00f3 los ojos una y otra vez, pensando que estaba so\u00f1ando, pero ah\u00ed segu\u00eda la bolsa llena.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Corri\u00f3 a contarle a su familia lo que hab\u00eda ocurrido; era como un milagro, algo inexplicable. Todos\/as quedaron maravillados\/as ante aquel hecho. Y entendieron que aquel pobre mendigo no era una persona normal y corriente, era alguien muy especial, quiz\u00e1s un ser m\u00e1gico, pero sin duda alguien con alg\u00fan poder que no llegaban a comprender, y que se dedicaba a hacer el bien a las personas que, como \u00e9l bien hab\u00eda dicho, lo mereciesen.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Y as\u00ed fue c\u00f3mo, a\u00f1o tras a\u00f1o, siempre ten\u00edan las mejores cosechas y los productos de mejor calidad. Nunca se acababan aquellas semillas m\u00e1gicas. Y los\/as vecinos\/as no se explicaban c\u00f3mo el padre de Gabriel ten\u00eda tanta suerte con sus cultivos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0Gracias al coraz\u00f3n bondadoso de Gabriel, fueron premiados por aquel &#8216;pobre mendigo&#8217;.<\/p>\n\n\n\n<p>Y color\u00edn, colorado, este cuento se ha acabado, y yo espero con ilusi\u00f3n que a todos haya gustado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un a\u00f1o m\u00e1s, Ana Rosa Dur\u00e1n nos obsequia con un cuento alusivo al Festival, este a\u00f1o con la tierra como tem\u00e1tica principal, completando el ciclo de los cuatro elementos<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1151,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6],"tags":[142,281,282],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1149"}],"collection":[{"href":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1149"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1149\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1150,"href":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1149\/revisions\/1150"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1151"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1149"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1149"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.cuentoslossilos.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1149"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}