Visitas escolares: los cuentos que siembran semillas en los más pequeños

Nieves Luis, María Luz Baso, Mar González Novell e Iñaki Carretero dedican meses a planificar la llegada de 4.800 alumnos a Los Silos

Las visitas escolares al Festival Internacional del Cuento de Los Silos son uno de los momentos más esperados cuando llega noviembre. Miles de niños y jóvenes acuden al pueblo desde la inmensa mayoría de municipios de la isla —por segundo año consecutivo, también de La Gomera— para formar parte del preludio del Festival, con algunos narradores que ya han llegado a la Villa.

Detrás de las visitas escolares hay un complejo trabajo que dura algunos meses y sin el cual no sería posible llevarlo a cabo. Mediadores de lectura, narradores, estudiantes de Magisterio y personal del Área de Cultura y de la Biblioteca Municipal de Los Silos se coordinan para que todo salga según lo previsto.

Mar González Novell es narradora y especialista en literatura infantil y juvenil. Desde el 2006 participa en el Festival Internacional del Cuento de Los Silos dinamizando el espacio público con talleres, narrando cuentos y participando en las visitas escolares, uno de los momentos más esperados que preceden al programa oficial del evento. “Hace ya 5 años que hacemos las visitas escolares con la colaboración de un grupo de estudiantes de Magisterio de la Universidad de La Laguna que hacen sus prácticas en el Festival”, comenta. Esto ha permitido añadir un componente más pedagógico y de promoción de lectura desde la creatividad, el arte o el juego hacia los más pequeños.

Este año visitan el Festival un total de 4.800 alumnos a través de las visitas escolares. Los estudiantes se dividen en grupos de Primaria y Secundaria al comienzo del itinerario y se les da la bienvenida por separado, así como una breve obra sobre Palabras al aire (temática de esta edición) y una pequeña charla sobre lectura con Iñaki Carretero, otro de los invitados asiduos a Los Silos. Ambos grupos, explica la narradora barcelonesa, tienen posteriormente una sesión con uno de los narradores internacionales invitados cada año. En la XXIII edición del Festival, ese papel cae en el mexicano Marconio. La visita termina con talleres en espacios separados, una especie de mercado de arte y creatividad sobre la lectura, la palabra y la imagen.

Se trabaja mucho con libros ilustrados y otro tipo de propuestas de poesía o de juegos o de conversación. La propia narradora se encarga del diseño los talleres y es la tutora de prácticas del grupo de Magisterio, a los que van formando durante varios días para que desempeñen su labor lo mejor posible y tenga también repercusión en las aulas. A nivel personal, Novell confiesa que “es una experiencia muy enriquecedora porque permite divulgar otras formas de trabajar el arte y la lectura. Lo más especial para mí y lo que recuerdo con más cariño es la mirada de los chicos, las felicitaciones de los maestros y ver cómo aplican nuestros talleres en las aulas”.

Iñaki Carretero conoce muy bien Los Silos. A pesar de ser su segundo año participando en las visitas escolares, lleva muchos más acudiendo al Festival desde su Euskadi natal.

“Lo veo de una forma muy especial, porque además de que los niños son el futuro espectador y usuario que va a disfrutar del Festival de los Silos, también creo que es muy ilusionante tener a gente que ve la narración de forma distinta y que se pueda aficionar a escuchar, leer y escribir cuentos”. Este narrador recuerda con cariño muchos de los momentos vividos durante las visitas, pero sobre todo “a los niños que me han visto hace muchos años y ahora me vienen a visitar con los novios y las novias y aún se acuerdan de ti; pasan los años y te das cuenta de cómo crecen”.

Cultura y Biblioteca, la maquinaria interna de las visitas

Pero las visitas escolares tienen detrás un largo trabajo de producción. Con 10.000 solicitudes de alumnos, la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento silense tiene que hacer un encaje de bolillos para poder responder de la forma más equilibrada posible a los centros escolares.

María Luz Baso es una de las bibliotecarias de Los Silos y lleva 15 años trabajando para el Festival, sobre el que confiesa que “siempre lo vivo diferente, porque cada año es único”. “Lo vivo con mucha ilusión y también con nerviosismo al contar con bastante responsabilidad”, explica. Es a la Biblioteca Pública Municipal donde llegan las solicitudes de colegios e institutos de toda la isla desde primeros de septiembre, justo al comienzo del curso escolar.

A partir de ahí, es Nieves Luis, técnica de Cultura, quien selecciona los diferentes colegios para organizar las visitas que, en el caso de este año, se suceden a lo largo de dos semanas. “Pasamos mucho tiempo intentando que todo salga perfecto; por eso, cuando llega el momento de las visitas, para nosotros es muy importante que todo salga tal y como lo planeamos”, confiesa Nieves, que lleva 11 años en su puesto del Ayuntamiento de Los Silos, trabajando desde entonces en las visitas escolares.

Cada día cuentan con grupos con niños y niñas de Primaria, con una cantidad que ronda los 190 alumnos. Pero también llega otro grupo con alumnos y alumnas de Secundaria, que rondan los 180. Asimismo, Nieves admite. que “es una locura, pero también una experiencia muy bonita y satisfactoria, porque este trabajo implica una coordinación de muchísimo personal”.

Las visitas escolares finalizan este miércoles, 5 de diciembre, por la mañana. Ya sin solución de continuidad, la tarde dará paso a la inauguración oficial de la XXIII edición del Festival Internacional del Cuento de Los Silos.

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